Durante los meses de enero y febrero de 1939 se produjo en tierras catalanas un éxodo nunca visto hasta el momento en la Guerra Civil Española: 500.000 personas (mayoritariamente población civil y parte del Ejército Republicano) se dirigieron hacia territorio francés huyendo del avance del ejército sublevado del general Franco contra el gobierno legítimo y dirigido por el general Franco y el hostigamiento de las fuerzas aéreas enviadas por sus aliados en la guerra (Hitler y Mussolini), que ametrallaban y bombardeaban los caminos por donde transitaban y las poblaciones donde se refugiaban.